24 de abril de 2012

Y no ahogarse por placer

Momento en el que la brisa trae de vuelta esa sonrisa, cálida, tanto que ardo en llamas al verla. Creo ver todo ello bajo el párpado al soñar; despierto, su brazo no me suelta, su fuerza me abraza y su llanto me consuela. Sentir tanto y llegar a verlo tan parte de ti... Sentir que sola no eres; sentir que sola mueres. Saber que las líneas cambian de rumbo y verte capaz de torcer, doblarte y dividirte en las partes que hagan falta solo por vivir eternamente. 

Mueven mundo océanos y mares; ríos de desesperación desembocan y aquello tan frágil de lo que un día decidiste construirte sabe que ya es hora de erigir su caparazón. Fría y seria decían que era; bravata por compañera que esconde todo ápice de obscenidad. Derribaste aquello que la protegía, que protegía su alma y su corazón. Diste fuerza a su cuerpo y lo impregnaste con tu olor. Nada que diga algo que no quiero.

Estrechar momentos únicos y repetibles dentro de lo irrepetible; besar y aprender a respirar.

Era cosa de una noche que todo cambiara. Fue cosa de una noche y todo cambió. Vivir encerrada en algo inexistente protegiendo otro algo por puro placer. Mentira y mentira como espejo cada mañana, sensación de poder de realidad cobarde e insegura; manchas vacías de victoria frente a la vida. Fue cosa de una noche, y todo cambio. 

Ya no ves nada, nada que te impida verlo todo. Puede morir toda la luz del mundo; puede ser la oscuridad mi odiosa compañera; pueden olvidarse las velas de cómo prender. Puedes tapar mis ojos... Entregada a un latido que da vida a otro; entregada a la calidez que la brisa trae consigo aun y no siendo verano; entregada a un eterno abrazo. Palabras que se equivocan inundan prados que no mueren, sino crecen y se fortalecen; cargadas nubes chocan y luchan por el poder del cielo, cayendo unidas y como parte de un todo. Vivo y muero.

Momentos imaginados y creados inundan palabras en las que nadará eternamente. 

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