Mírala sonreír, es como fuego; nada de funerales por nada, por simple dejadez. Nada. Se descubrió comiendo pensamientos y rescatando verdades que hacía ya existencia sufrió creyéndolos perdidos. Noches de piel devolvieron la vida. Volver a sonreír por aquello por lo que sabes que merece la pena inaugurar un nuevo pliegue, volver a sonreír por aquello por lo que te crees en pie, firme y segura. Sufre quien tiene por lo que sentir, sufre quien quiere algo con tanta fuerza como para dejarse llevar, como para dejar que un fuerte viento, que las peores tormentas, que la calma del mar, la conduzcan.
Estoy aquí para agarrarte siempre; para hablar y callar, para pedir y escuchar. Nunca es tarde para nada, nunca es tarde para nada...
Alma preparada para cualquier lucha, para pegar y ser pegada, destrozada. Puedo mostrarte hasta lo más profundo de mi ser, que no habrá gota que no conozcas de mi. Imposible aguantar esa mirada sin sonreír, imposible escribir sin llorar. De lo más fuerte descubrir lo más sensible, de lo más frío descubrir el mayor abrigo.
Nunca es tarde para nada, siempre existe otro día, nuevo y preparado para lo que sea. Nunca es tarde para nada. Estaré preparada para cada momento, preparada para no aguantar esa mirada sin sonreír. Que la vida sepa lo que necesitamos cada segundo...
Exquisite !
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