-No tengáis miedo- dicen. Crees en la felicidad mientras el camino por el que tus pasos te llevan cada vez se hace más estrecho y fangoso; sabes de la felicidad cuando logras atravesar heladas y afiladas flechas; entiendes la felicidad cuando no tienes otro remedio. Te alejas y sabes que ella también se ira lejos. Pasarán primaveras y veranos, pasarán tormentas y fuertes vientos capaces de hacer desaparecer las olvidadas hojas del recuerdo...
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