No se cómo deberían repartirse las cosas, pero sí que se que no de la forma en la que lo están. Nos conformamos con hacer aquello que, temporalmente, calma nuestros remordimientos, ya que hace que nos sintamos mejores personas. Nos encanta gritar que ayudamos al mundo y criticar a aquellos que no lo hacen, pidiéndoles, exigiéndoles, moverse y dar. Acostumbrados a vivir como lo hacemos y acostumbrados a ver cómo otros se lucen creyéndose la voz del pueblo, vivimos con la sensación de hacerlo todo bien. Mira que somos inocentes, ¿cómo podemos pretender no ser engañados si los primeros que nos engañamos somos nosotros mismos? Tenemos la posibilidad de mover el mundo, de hacer que cambie de dirección, de darle un giro y mejorarlo, pero nos quedamos sentados convencidos de que estamos ayudando, cuando lo único que hacemos no es más que "ayudar".
Entiendo que, si desde el sofá de tu casa, sientes que haces buenas cosas, sientes que ayudas a mejorar el sistema, sientes que vales para algo, te sientes bien, ¡perfecto!, porque así eres feliz. Yo no lo siento. Yo no creo que desde el sofá de mi casa, ni desde el baño o la cocina, pueda hacer algo por algo que ocurre fuera de esas cuatro paredes, fuera de las paredes de cada casa, fuera, incluso, de las paredes de la sociedad. Los problemas se encuentran flotando a nuestro alrededor, y podemos tener la suerte de que el viento corra a nuestro favor y se los lleve lejos, tocando, desgraciadamente, a aquellos a los que da de frente. Es esto lo que hace que salga de dentro de mí, de muy dentro de mí, algo que me hace querer moverme, no quedarme quieta. Se que no tengo la fuerza suficiente como para, por mi misma, cambiar algo (me tomarían por idiota), pero sí que se que lo que yo sea capaz de hacer va a dar más fuerza a lo que otras personas sean capaces de hacer y, de este modo, haber servido para algo. Es así como yo me siento bien.
No se si alguna vez os lo han dicho, pero ahora os lo digo yo, por si acaso. ¡Apagar la televisión cuando hay algo que no se quiere ver no ayuda a darle solución! Y reconozco que soy la primera que lo hace, pero también quiero dejar claro que, por lo menos, busco formas de intentar cambiarlo. Instituciones, organizaciones, grupos... ¿¡Para que (****) os creáis si nos vais a hacer nada de nada!? Me da igual que digáis mucho eso de "ayúdenos a intentar mejorar el mundo..." ¡Intentadlo de verdad! Moveos, salid a la calle, observadlo todo, cada situación, cada persona, cada vida... Y aprovechad la fuerza de cada pequeña cosa. Yo he dado mi fuerza, nadie me ha respondido. Lo he intentado.
Llegará el día en que me pediréis ayuda, simplemente por ser parte de la sociedad que puede fardar de tener esa posibilidad. ¿Sabéis lo que, si llega ese momento, os responderé, verdad?
No hay comentarios:
Publicar un comentario